El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, expresó su rechazo a la iniciativa del Gobierno nacional, presentada en la última reunión del Consejo Federal Pesquero, que impulsa el traspaso de cuotas de captura de merluza desde la flota fresquera hacia la flota congeladora, al considerar que la medida “va en contra de la ley Federal de pesca y del sistema productivo”.
El ministro señaló que la propuesta es contraria a la Ley Nº 24.922. “La Ley Federal de Pesca es muy clara en que no se pueden pasarse cuotas de barcos fresqueros a barcos congeladores. Así lo establece el artículo 27. Este proyecto del gobierno nacional prevé una triangulación. Está claro que es un método infantil que incumple la ley”, aseguró.
En esa línea, agregó: “Sabemos que al gobierno de Milei no le gusta la Ley Federal de Pesca. La quiso derogar apenas arrancó su gestión en el marco de la ley ómnibus. Con eso iba en contra de toda la cadena pesquera. Hoy lo que está buscando es crear un mecanismo que, en definitiva, la incumple y va en contra de una parte de la cadena”.
El proyecto, que lleva el nombre de “Procedimiento de Optimización Productiva de Merluza Hubbsi”, fue presentado por la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca promovido, a pedido de su titular, y elaborado por la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera. La propuesta plantea que los buques fresqueros que no utilicen su cuota este año tengan que resignarla por todo el periodo hasta el año 2039, y que esas cuotas pasen a un Fondo específico, para luego ser asignadas a embarcaciones congeladoras.
Cabe señalar que en la actualidad, si una embarcación fresquera no puede usar su cuota, lo justifica y, por el año en curso, se la ofrece a otras embarcaciones fresqueras. El proyecto, como se ve, abre la puerta al traspaso de cuotas a barcos congeladores, que en su procesamiento generan menos puestos de trabajo por tonelada de producto obtenido.
Javier Rodríguez apuntó contra el Gobierno nacional por avanzar con una política que, según sostuvo, “luego del incremento del costo de combustible, es un nuevo golpe a la industria fresquera”, al asegurar que “esta medida genera un impacto negativo directo sobre el empleo, la industria pesquera radicada en la Provincia y las economías regionales”.
Además, sostuvo: “En aquel momento, con la ley ómnibus, se atacaba absolutamente a toda la pesca. Con este proyecto se ataca una parte, pero parece que el objetivo es siempre el mismo: ir en contra de la actividad pesquera”.
El ministro remarcó que la actividad pesquera no se limita a la captura del recurso, sino que se sostiene en una cadena de valor cuyo eje central son las plantas de procesamiento en tierra, intensivas en mano de obra. En ese sentido, advirtió que el nuevo esquema “favorece estructuralmente a la flota congeladora, que procesa a bordo, en detrimento de la flota fresquera, que abastece a la industria en tierra.”
Javier Rodríguez alertó que la eventual reasignación de cuotas implicaría una reducción del flujo de materia prima hacia las plantas procesadoras, una caída de la actividad industrial y una afectación directa de puestos de trabajo registrados. “Cada tonelada que deja de procesarse en tierra es empleo que se pierde”, sostuvo.
Desde una perspectiva económica, el ministro afirmó que la medida generará una contracción de las economías locales, afectando cadenas de valor vinculadas —como transporte, logística y servicios portuarios— y debilita el entramado productivo en las ciudades que tienen fuerte actividad pesquera, como es por ejemplo Mar del Plata.
“Se presenta como una optimización, pero en realidad implica una reconfiguración regresiva del sistema, que reduce empleo y valor agregado”, planteó Javier Rodríguez. Y agregó: “Es una medida irrazonable, porque no pondera sus efectos socioeconómicos, y contraria al interés público, porque ataca a un segmento y eso actúa en detrimento de todo el sistema productivo”.
